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lunes, 14 de febrero de 2011

Mi crónica de Sevilla 2011

Muchas cosas han rodeado la edición 2011 de la maratón de Sevilla, Campeonato de España absoluto y de veteranos de la distancia, por lo que me gustaría centrarme en esta crónica en aquellos aspectos más deportivos.

A pesar de mi actividad en redes sociales, blogs y demás, uno siempre se guarda en la intimidad y en la de sus seres más cercanos o, incluso, para si mismo, las expectativas reales con las que afronta un reto como este, no sólo una maratón, más que eso.

Este año la preparación, que comenzó muy progresivamente en el mes de agosto, aún en los Estados Unidos, y que fue subiendo de tono desde entonces, me ha llevado a unos niveles de forma que no sentía prácticamente desde el año 2006 y principios de 2007. Tanto los entrenamientos como las competiciones me han demostrado que estaba muy bien, a pesar de la carga de entrenamiento o a pesar de la mala suerte como en Motril donde una gastroenteritis me tumbó en el kilómetro 10 de la prueba y no pude finalizarla.

La Vallecana, Itálica y La media de Las Palmas de Gran Canaria (Dentro de la Gran Canaria Marathon) han sido una rampa de lanzamiento excelente que me daban muchas ganas y confianza para afrontar Sevilla.

Una vez allí, con las condiciones climáticas favorables, aunque nos libramos por los pelos de la borrasca, había que ganarse la marca y el resultado, algo que en la maratón no siempre es fácil.

Finalmente la organización prefirió montar la carrera delante con las liebres a ritmo de 3:05 por kilómetro. Eso era mucho arriesgar para mi a día de hoy por lo que habíamos buscado un plan “B” con mi compañero Javier Carriqueo. Javi está preparando el Mundial de cross de Punta Umbría y como anda sin equipo por los problemas que ha tenido con los papeles de residencia (Y que ya ha podido solucionar aunque tarde para fichar) y aunque lo suyo son distancias más cortas, es un seguro en cuanto a marcar ritmos, una garantía, por lo que se animó a ayudarme en principio con el objetivo de llegar a la media maratón sobre 1h06.

Durante el fin de semana estuve pulsando al resto de competidores, el marroquí Mounir, que nos lanzara la prueba el pasado año hasta el kilómetro 26 este año se animaba a terminarla y su objetivo rondaba los 2h12-2h13 y el atleta inglés Antony Ford, debutante con marcas en pista de buen nivel sobre 28:30 en el 10.000m y 64:15 en la media, también se animaba a unirse a la partida.

Ese iba a ser el segundo grupo que se definió rápidamente tras el disparo de salida en los primeros kilómetros aunque la distancia con el grupo de cabeza, con todos los atletas kenianos y etíopes, era más corta que el pasado año.

Los parciales, que tenéis en otra entrada de mi blog, se iban sucediendo y a veces nos parecía que íbamos casi al mismo ritmo que el grupo de cabeza pero la distancia nos daba tranquilidad en los avituallamientos y el viento tampoco se notaba mucho.

Los parciales iban un poco más rápidos y el inglés nos abandonó pronto quedándonos en un terceto que fue estable hasta pasada la media maratón tras la que Mounir empezó a ceder metros. Tras un gran paso en 1h05:40 aprox con buenas sensaciones por mi parte, con el grupo de cabeza a unos 40 segundos a la vista, Carriqueo decidió alargar su ayuda hasta el kilómetro 25, a pesar de que el asfalto y los kilómetros ya hacían mella.

Poco antes de ese km25, estacionado el autobús de la prensa dónde viajaba Antonio Serrano, y que nos iban siguiendo en parte del recorrido, Javi me dejó ya en solitario y sólo ante el peligro. A lo lejos el grupo de cabeza seguía compacto a unos 40-45 segundos. Este año no había lluvia de africanos como el pasado en que ya antes de la media maratón empezamos a cazar cadáveres. No habíamos pillado aún a nadie salvo las libres que se habían detenido.

Pensé que ya caerían así que me concentré en mantener el ritmo y me animaba porque las sensaciones, aunque ya con fatiga, eran buenas y los parciales, entre 6:10-6:15, muy buenos. Los kilómetros iban cayendo y mi cabeza dando forma a estrategias mentales para hacer más corto lo que nos faltaba, en el km28 sólo quedaba un tercio de la prueba, en el km30 comprobé que había clavado prácticamente los tres diezmiles y lo que me funcionó más fue pensar a partir de ahí en series de 2km, me faltaban 6 para llegar a meta, 12kms.

Sobre el kilómetro 28-29 empecé a verse acercar atletas que empezaban a caer del grupo de cabeza y antes del 32 ya había cazado a alguno de ellos que no opusieron resistencia al ser sobrepasados. En el 35 Antonio me informaba que tenía el grupo a 25-30 segundos, que se habían frenado un poco, yo veía el grupo y el coche co el cronómetro, los tenía muy cerca pero no podía cebarme en el ritmo, con mantener sería suficiente e ir cazando a los que cedieran. Pero cada vez era más difícil mantener el ritmo, la fatiga mayor y los parciales se me iban yendo más hacia 6:20 que hacia 6:10.

En el 35 parece que se rompió la carrera delante con los etíopes como protagonistas que acabaron esos últimos 7 kilómetros probablemente por debajo de 3 minutos el mil, sólo pensar que en 7km aumentaron su ventaja conmigo de 30” a 2 minutos 30” y yo no fui muchos más lento de 3:10 así que imaginaros como acabaron.

Por mi parte comencé a centrarme en ir cazando atletas de dicho grupo de cabeza. Nadie me decía el puesto que ocupaba de la general, realmente no lo supe hasta que iba ya en 6ª posición, me centraba en mantener el ritmo y me iba acercando a ellos aunque alguno esta vez si que aguantó mi ritmo y me acompañó algún tiempo aunque finalmente cedieran más por la fatiga que por el ímpetu de mi ritmo que cada vez me costaba mantener a raya entre 3:10 y 3:15.

En el Puente de la barqueta me animaba intentando recordar las senaciones del año pasado, era el km38, cuatro a meta, y ahí es cuando comenzaron las hostilidades el pasado año, en el km39, a las puertas del centro de tecnificación de remo y piragua, dónde nos alojábamos, cambié de ritmo en 2010 y me fui a por todas pero las fuerzas hoy estaban algo escasas, con un atleta africano a la chepa y cazando al 4º clasificado por el parque del Alamillo sufrí muchísimo ese kilómetro y medio final, ni siquiera me animó superar el km41 y prácticamente hasta que no enfilé la entrada al estadio no di por hecha la maratón.

Por cierto, increíble la diferencia con el año pasado en la entrada al estadio. En 2010 iba entero, con fuerzas, acelerando y lanzándome en la bajada después de adelantar al 3er clasificado, este año no sentía las piernas en la bajada, como si me estuvieran dando palos en los cuádriceps cada vez que apoyaba los pies creo que ni aceleré, sólo lo hice cuando toque tartán me ya di todo para intentar restar los máximos segundos a ese 2h12 que ya sabía que iba a conseguir porque el 2h11 lo perdí hace ya unos kilómetros por las cuentas mentales que iba haciendo.

Entré a meta exhausto, roto, pero la verdad que más por el esfuerzo y sufrimiento porque las agujetas y dolores musculares este año son algo menores que el pasado, incluso hoy, al día siguiente, andando parezco una persona normal, je je je, podría atreverme a correr un poco pero vamos a dar unos días de descanso.

Cruzar la meta, recorrer el pasillo y me abracé a Antonio Serrano, lo hemos conseguido, después me rehice rápido, mis padres y el resto de familia estaban esperándome al borde de la grada, besos y abrazos, luego atender a la prensa y corriendo al antidoping porque ¡me estaba haciendo pis! Fue llegar, firmar los papeles y a llenar el bote, creo que el tema de hidratación lo llevamos muy bien.

Mientras me cambiaba en la zona de antidoping, el crono en mi muñeca seguía corriendo, miré el reloj y vi 2h39. Pensé en Tamara, alguien me gritó en carrera que había pasado la media primera española en 1h17 pero eso era lo fácil. Pensé que si había ido todo bien tendría que estar en meta y a los pocos segundos o un par de minutos apareció Tamara por la puerta del control así que le pregunté para confirmar pero me imaginaba que todo había ido bien. Efectivamente, campeona de España y con una gran marca 2h37:25 confirmando que el año pasado no fue una casualidad que puede soñar con seguir mejorando.

En el antidoping nos juntamos el podio masculino, Asier y Luismi, grandes atletas, mejores personas, nunca pensé que compartiría podio con un gran atleta como es Luismi. Por cierto, me guardo el tema para otro post en el Blog porque, aunque yo le gano por marcas a partir del 3.000m, ambos hemos hecho el recorrido completo (Excepto los obstáculos para mi) en todo el calendario de eventos del medio fondo y fondo del atletismo desde los 800m hasta la maratón.

Después de toda la premiación con la familia, amigos, después de hablar con Amayita, que corrió el cross corto en Punta Umbría y que seguro es la más feliz de todos, por mi y por Tamara, fuimos a recoger los bártulos a la residencia y acabamos como el año pasado en la Pizzería Filomena, como el nombre de mi madre, dónde por turnos, por que unos tenía que coger antes el AVE, otros después, unos venían de paso de Punta para dejar a Amaya (Cesar, Cristina y Vicente), fuimos comiendo, charlando y riendo. Incluso, el mundo es un pañuelo, charlamos con uno de los camareros, amigo desde hace muchos años de Kamel Zianni, y vuelta para casa.

Mañana toca trabajar aunque será un día complicado por las agujetas, atender a la prensa, amigos, hacer balance, muchas cosas en la cabeza, pero hay que seguir y ya estamos pensando en los próximos objetivos, aunque esta semana haremos una pausa, en lo que a entrenamientos se refiere ;-)