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viernes, 28 de mayo de 2010

Una de Murakami, una de correr



Lo reconozco, soy un lector de autores. No de autores conocidos, sino que cuando un autor me engancha, con su escritura, con su personalidad y sus libros, pues me atrapa.


Tengo "mis autores", la verdad es que prefiero esa pregunta a la tan manida de "tu libro favorito" que fuera tu autor favorito, Asimov, Tolkien, Pérez Reverte, Saramago, ... aunque también me pondrían en un aprieto.


Murakami se unió a ellos cuando hace un par de años, creo recordar, cuando en mi casa apareció el día de Reyes "Crónica del pájaro que da cuerda al mundo" como regalo. Siempre que me preguntan por qué quiero de regalos pido libros y ya es algo habitual que en mi cumpleaños y en Reyes caigan dos o tres al menos de los que doy buena cuenta. Los que me conocen saben por dónde van mis querencias, autores, ya lo he dicho, novela histórica, ciencia ficción, divulgación científica, ... pero Murakami fue una sorpresa para mi en ese momento.



Me fui enganchando a la historia de una novela larga que, como me suele pasar, al final se me hizo corta. A partir de ahí pasaron otros: "After Dark", "Al sur de la frontera, al oeste del Sol" y me quedan otros cuantos por leer. Hace pocas fechas me sorprendió la noticia biográfica de su afición por el atletismo, por las carreras de fondo, no es algo que me decante por un autor de libros al fin y al cabo, pero la publicación en español de su "de qué hablo cuando hablo de correr" me llamaba mucho la atención.


Es habitual que muchos deportistas aficionados a la escritura y a la lectura intenten plasmar lo que sienten o sus motivaciones en textos, pero de alguien que es un profesional de contar cosas creo que puede ser interesante conocer su forma de expresarlo.


Así que para mi cumple tenía petición. Estaba con uno empezado pero el viaje a Avilés de este pasado fin de semana abrió la veda. Es una lectura corta, no me ocupó más de 5 horas de lectura, no continuas por supuesto, pero me encanto la forma de expresar algunas ideas por parte del japonés... el acercamiento a la actividad de correr como reflejo de una personalidad, de una forma de vivir y de entender la vida que, creo, coincidirá con muchas personas que utilizan esta actividad para eso mismo.


No me puedo identificar al 100% con Murakami, aún estoy en una época de mi vida, prácticamente antes de él si quiera se planteara ponerse a correr a diario, en la que en mi actividad se mezcla afición y trabajo. Vivo de lo que corro, al menos en parte, y exprimo mis condiciones físicas, mis reservas de adaptación y mi energía en llegar un poco más rápido, de arañar segundos, etc. Pero siempre he sentido dentro de mí la carrera como un estilo de vida.


Cuado me preguntan por qué empecé a correr de pequeño y pienso en una respuesta lo primero que me viene a la mente es mi imagen de un chavalín que iba a todos lados corriendo. Para mi correr ha sido algo natural de siempre... por qué ir andando si podía ir corriendo y dando saltos, al colegio, a por el pan, al polideportivo, al volver de pasar el día con los amigos en el parque o en el centro. Con los años uno se vuelve mayor, es difícil salirse de lo que "hay que hacer" y "cómo hay que comportarse". Mi rebeldía la he canalizado en "correr", he hecho lo que he querido por ello y lo sigo haciendo, por suerte, con más de 30 años, y espero seguir haciéndolo por mucho tiempo. Bajo las escaleras de mi piso, 6 plantas ahora, casi deslizándome por los escalones, corro a comprar el pan, al metro, corro para ir a recoger el coche de alquiler, a entrenar, corro con mis amigos, con mi novia, hago turismo corriendo, trabajo corriendo... Además de crear un estilo de vida personal y, sobre todo, con mucha sensación de libertad, correr, como indica MURAKAMI, me permite conversar conmigo mismo, crear un vacío en la mente, reposar las ideas que te bombardean en el día a día, desconectar, sentirte vivo cuando acabas un rodaje o un entrenamiento duro y te duelen las piernas y te sientes fatigado. Correr, a los que no tenemos miedo a estar solos, que no quiere decir que lo queramos estar siempre, nos sirve como válvula de escape en nuestra sociedad.


Aquellos que les guste correr, que les guste probarse a si mismos, demostrarse de los que son capaces sin compararse con los demás, acercarse a sus límites y agrandarlos podrán encontrar en estas reflexiones de Murakami un baúl dónde encontrar esa herramienta que buscaban y no encontraban... para los que nunca les haya atraído eso de "correr" quizás sea una ligera y amena lectura para comprender el "por qué" de esos hombre y mujeres que nos cruzamos por las calles, parques, caminos, carreteras, día a día en nuestros pueblos y ciudades.