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jueves, 14 de abril de 2016

Cuando los Juegos Olímpicos te abandonan

Hoy es 14 de abril de 2016, un día especial, el 65 cumpleaños de mi padre, uno de los culpables de que yo esté aquí ;-) Felicidades!!!


Carrera popular en La Nava de Santiago (1989) con mis padres y mi hermana.

Llevaba un tiempo intentando contaros que este domingo no correré en el maratón de Hamburgo. Hace ya unas semanas que la llama de la ilusión olímpica, de cumplir el objetivo marcado que era, al menos, pelear por conseguir esa mínimma olímpica para Río, se apagó.

Parafraseando el título de un libro que me encanta de mi amigo Julio García Mera, "Cuando el Deporte te abandona" quiero transmitir la sensación que me acompaña desde hace ya unas semanas, la sensación de que "Los Juegos Olímpicos te abandonan". Sin embargo eso no quiere decir que se acaben los retos y los objetivos.

En Río estarán más de 300 deportistas españoles, pero seguro que serán varios cientos los que se queden en casa después de preparar sus clasificaciones correspondientes, de darlo todo, ya sea por lesiones o porque no consigueron la clasificación. No se cuantos de ellos "escribirán" sobre esta no-participación, la prensa casi seguro que no lo hará, más allá de la noticia, pero yo les animo a ello, no desde un punto de vista negativo o de queja, si no desde el punto de vista de reflejar el trabajo y esfuerzo que hay detrás y que pondrá más en valor si cabe el trabajo de los que sí estarán en Río, aunque no seamos nosotros.




Un deportista está acostumbrado a trabajar por objetivos, objetivos difíciles, ambiciosos e inamovibles que a veces se asemejan a un combate como expuse en una reflexión en este blog "En qué se parece un maratoniano y un boxeador".

No nos gustan, o no nos motivan los objetivos fáciles, pero el tiempo, quizás la madurez, quizás el callo de asimilar derrotas y fracasos, hace que uno sea cada vez más consciente de que no siempre se puede, pero siempre es difícil renunciar a un objetivo.


Mis primeros JJOO fueron los de Pekin 2008. Los primeros en los que tuve opciones reales de poder conseguir la mínima de participación y asistir. Ese año comenzaron mis batallas con el tiroides y pareció que el deporte de alto nivel se me escapaba. Tuve que rehacerme, reinventarme, reconvertirme al maratón que me dió una oportunidad más.

Villalobos se reinventa con el maratón. Debut en Sevilla 2010 con 2h13:33 y 5º puesto en el europeo de Barcelona 2010

Londres 2012 supuso una nueva decepción, tras las actuaciones de 2010 y 2011 en maratón tenía los requisitos de marcas, estaba en mis manos, pero la salud de nuevo, tras competir en el mundial de Daegu, dio al traste con las opciones. Forzamos la recuperación de mi segundo brote de hiperiroidismo y en primavera, cuando preparaba a marchas forzadas y sin buenas sensaciones apurando el último maratón de primavera, volví a  recaer y tuve que renunciar a disputar un maratón en abril y despedirme de esos Juegos Olímpicos. Al final fui a verlos como espectador pensando en que quizás lo mío eran más los Europeos que los Juegos y eso alimentó de nuevo la caldera para seguir sumando kilómetros a buen ritmo.

Pablo Villalobos tras finalizar el maratón del Campeonato del Mundo en Daegu 2011. A partir de ese día sufrió una nueva recaída en sus problemas de hipertiroidismo y es que el maratón te lleva al límite.


Y llegamos a los actuales, los Juegos de Río de 2016. En principio no entraba en los planes pero tras no competir en los europeos de Zurich quizás pensaba que faltaba algo por cerrar y Sevilla 2015, a pesar de mi retirada, me animó a que aún podría estar peleando, al menos, por conseguir la mínima de participación.

Sin embargo la lesión de cadera del verano pasado, preparando mi participación en Berlín, me dejó en el dique seco finalmente 3 meses y lastraron mi preparación del maratón de primavera. No llegaba a Sevilla, mi ilusión de disputar un campenoato de España.

Han sido semanas complicadas, ser consciente de que no estás para pelear ni si quiera por el 2h13, y sin embargo seguir intentándolo entrenando día a día. Pero llega la semana del maratón, mi billete de avión para Hamburgo, comprado allá por enero cuando empezaba a sumar kilómetros en modo maratón, toca decidir y verbalizar que no estaremos en Hamburgo, que esta primavera no habrá maratón y por tanto las opciones olímpicas se reducen a cero.


Desde 1995 que debuté con la selección española en competición internacional, en edad juvenil, está claro que un sueño a cumplir son unos Juegos Olímpicos. Quizás será un sueño que quede por cumplir, pero los Juegos Olímpicos no son lo único y mientras siga vibrando algo en mi interior al pensar en determinados objetivos, esa mezcla de ambición y reto, de miedo por no poder lograrlo, por su dificultad, ya sea por una marca en pista o en maratón como hasta ahora, o por otro tipo de retos y en otras distancias o disciplinas como este próximo 21 de junio en Chamonix (Francia) en el reto contra el Sol de ASICS, "Beat The Sun"