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lunes, 6 de junio de 2016

Ataque perruno en la montaña

¿Sorprendidos por el título? No os preocupéis, no fue nada grave. No voy a contar mis penas pero me gustaría que esta desagradable experiencia sirviera para los que salimos a veces al monte, pero también para los dueños de perros que salen al monte sean conscientes de qué cosas pueden pasar... aunque hasta ese momento a su perro no le haya pasado nunca.

Todo esto fue el pasado viernes 3 de junio en uno de mis entrenamientos por la montaña.

Salimos tres corredores desde la presa del embalse de Navacerrada pero llegué sólo a la Bola del Mundo, David bajó a esperar a Luna, nuestra tercera acompañante, y ya no nos volvimos a encontrar hasta la bajada final en la Barranca. La idea: subir directo a Bola en un km vertical y luego completar con Maliciosa y bajar por el pluviómetro hasta la fuente de la campanilla, de nuevo en la Barranca.

El caso es que rondaba el km11-12, en la parte final de la subida ya a bola y yo iba bastante fundido, tanto que en esas duras rampas de cemento aproveché para darme un respiro y caminar.

Cuando estaba afrontando una de las últimas rampas hacia las antenas de Bola veo que vienen hacia mi, en bajada una pareja acompañadas por sus perros, bueno, más bien por sus perrazos, no controlo de razas, pero el más grande seguro que pesaba más que yo y mis 60kg.

No le tengo miedo a los perros y menos si van acompañados de sus dueños así que cuando ambos se avanzaron a aquellos y vinieron hacia mi, sin una actitud agresiva, pensé que querían olisquear a ese flacucho que venía jadenado cuesta arriba.

La primera tensión se dio rápidamente cuando no sólo olisquearon sino que alzaron sus patas, Querrán jugar pensé yo, como suelen decir habitualmente los dueños de perros en los parques de todo el mundo, bien, yo no quiero jugar pero me quedo parado pensando que seguirán su camino, pero esta vez me equivoqué. El más pequeño de ellos, por decir algo, empieza a lanzar pequeños bocados a mi mochila de ataque y a mis brazos, instintívamente intento girarme para protegerme pero sin mover los pies del suelo, pero algo hace que los perros acentúen su acoso y ya a boca abierta que calcen un bocado detrás de la rodilla y en una nalga lo que hace que de un respingo y me toque recibir un par de mordiscos.

Los responsables de los perros no se si veían la imagen con curiosidad o qué, pero ante los primeros bocados tuve que gritarles que sujetaran a los perros que me estaban mordiendo. Supongo que la situación no ayudaba pero me pareció eterno el tiempo que tardaron en acercarse y sujetar al más pequeño (por decir algo) de los perros, que ya me había dado 2 ó 3 bocados más aunque sin consecuencias posteriores salvo un rasguño de un colmillo en el dorso de la mano.

Sujeto uno de los perros, el otro, el más grande, se ve que ya me había echado el ojo, así que me tuve que parapetar tras la chica mientras el cánido daba vueltas a nuestro alrededor buscando un hueco para lanzarse, o eso me parecía a mi, más de diez eternas vueltas en redondo a modo persecución, hasta que pudieron sujetarlo también.

Todo se quedó en ese susto pero, a los que hayáis leído esto, tengáis o no perro, supongo que la situación os habrá preocupado.

Por mi parte hice un rápido balance de daños y salvo el rasguño y un poco dolorida la nalga y la parte posterior de la rodilla, no notaba nada así que seguí mi ruta aunque con la cabeza dando vueltas y varias preguntas:

¿Qué hubiera pasado si los responsables de los perros hubieran estado a 100m en lugar de a 30m y tardan medio minuto más en llegar?

¿Si llevas perros sueltos por un parque nacional en época de cría eres o no defensor de los animales?

¿Qué pasa si en vez de ser una persona con sangre de horchata que se queda quieta aunque le muerdan es un niño/a que le da por salir corriendo? Pienso en mis hijas y se me pone mal cuerpo.

Los responsables sólo alcanzaron a pedirme disculpas y a decirme que era la primera vez que les pasaba ¿Ahora que ya les ha pasado una vez, tendrán más cuidado y llevarán atados y con bozal siempre a sus perros?


Bueno, dicen que la vida son experiencias, pero esta no ha sido muy agradable :-/





PD: Si acercáis el Zoom a la ruta en el Km12 de la misma podréis ver sin problemas el lugar dónde se produjo el suceso... qué queréis, no me dio la cosa para parar el GPS :-P